Acceso IA

Autorizar a un asistente de IA a consultar tus datos

Qué es una conexión de IA

Una conexión de IA autoriza a un asistente, como ChatGPT o cualquier cliente compatible con MCP, a consultar los datos de tu contact center. El asistente pregunta en lenguaje natural y Audara le responde con lo que tiene: llamadas, conversaciones, marcadores, campañas y el estado en vivo de las colas.

Lo que hay que entender antes que nada es de quién son esos datos. Una conexión actúa como el usuario en cuyo perfil la creas, y solo puede ver lo que esa persona ve. No es una credencial de sistema con permisos propios ni una puerta que se abra a toda la operación: si el usuario no tiene acceso a una campaña, el asistente tampoco lo tiene.

Por eso las conexiones viven dentro de cada usuario y no en un módulo aparte. Aquí solo se administran; para conectar el asistente del otro lado, mira Servidor MCP.

Nota

No confundas esto con Integraciones MCP, que es lo contrario: allí Audara usa las herramientas de un servidor ajeno dentro de tus bots. Aquí es un asistente de afuera el que consulta a Audara.

Dónde se administran

Entra a Configuración > Usuarios, abre el usuario y ve a la pestaña Acceso IA. Ahí están todas las conexiones de esa persona.

Pestaña Acceso IA de un usuario, con dos conexiones y la URL del servidor
Acceso IA, lista de conexiones

Cada fila muestra el nombre, el estado, lo que la conexión puede leer y cuándo se usó por última vez. Si nunca se ha usado, dice Nunca, lo cual es útil para detectar conexiones que se crearon y quedaron olvidadas.

Importante

Si la pestaña Acceso IA no aparece, o te dice que el acceso de IA no está habilitado, es que tu instalación no tiene el módulo contratado. No es un permiso que puedas activar desde aquí: hay que hablar con tu representante de Audara.

Crear una conexión

Presiona Crear conexión. Solo hay dos decisiones: cómo se llama y qué puede leer.

Formulario Nueva conexión de IA, con el nombre y los cuatro permisos
Nueva conexión de IA
Buenas prácticas

Crea una conexión por asistente en lugar de compartir una sola. Si un día tienes que cortarle el acceso a uno, revocas el suyo y los demás siguen trabajando. Y como el nombre es lo único que vas a ver después, ponle uno que distinga: ChatGPT de gerencia dice mucho más que Conexión 1.

Qué puede leer el asistente

Los permisos restringen, nunca amplían. Marcar uno no le da al asistente nada que el usuario no tuviera ya, así que sirven para entregar menos que la cuenta completa, no para abrir puertas.

Hay una diferencia entre ellos que conviene tener clara, porque se comportan distinto.

Los dos primeros deciden qué puede consultar. Sin ellos, esas preguntas simplemente no están disponibles para el asistente.

Llamadas y conversaciones
El histórico: llamadas entrantes y salientes, conversaciones de chat, marcadores y campañas de envío masivo. Es el permiso que hace útil a la conexión, y sin él casi no queda nada que preguntar.
Estado en vivo de colas y agentes
Lo que está pasando en este momento: cuántos esperan en cada cola y en qué estado está cada agente.

Los otros dos no quitan consultas: deciden cuánto detalle trae cada respuesta. Sin ellos el asistente sigue pudiendo preguntar, pero recibe menos.

Transcripciones de llamadas y chats
El texto de lo que se dijo. Sin este permiso el asistente ve que la conversación existió y sus métricas, pero no su contenido.
Teléfonos y correos completos, sin enmascarar
Los datos de contacto reales. Sin este permiso el asistente ve solo los últimos cuatro dígitos, suficiente para notar que dos interacciones son de la misma persona, pero no para identificarla ni escribirle. Los nombres de contacto se ven siempre.
Importante

El permiso de teléfonos y correos viene desmarcado y así conviene dejarlo, salvo que el asistente tenga que contactar a alguien de verdad. Es el único que convierte una consulta de gestión en una salida de datos personales hacia un servicio externo. Concédelo cuando haga falta y no por costumbre.

El token se muestra una sola vez

Al crear la conexión, Audara te entrega los dos valores que hay que pegar en el asistente.

Pantalla Conexión creada, con la URL del servidor y el token
Conexión creada

Es literal: al cerrar esta ventana el token desaparece y no hay forma de volver a verlo, porque Audara no lo guarda tal cual sino cifrado. Si lo pierdes, no se recupera; se revoca la conexión y se crea otra.

Importante

Trata el token como una contraseña. Cualquiera que lo tenga puede leer los datos de tu operación actuando como este usuario. No lo mandes por chat ni lo dejes escrito en un documento compartido: cópialo directo al asistente, y si crees que se filtró, revoca la conexión y crea una nueva.

Los estados de una conexión

Cada conexión muestra una etiqueta con su estado.

Activa
Funciona. El asistente puede consultar.
Pausada
Alguien la desactivó. El asistente no puede consultar, pero la conexión y su token siguen existiendo y puedes reactivarla cuando quieras.
Terminando configuración
La conexión se creó pero todavía no es alcanzable. Se resuelve sola en unos minutos y no hay que hacer nada.

Pausar una conexión

Abre la conexión con el lápiz. Desde aquí también puedes cambiarle el nombre o ajustar los permisos.

Formulario Editar conexión, con el interruptor Conexión activa
Editar conexión

Pausar es lo que quieres cuando la interrupción es temporal: mientras revisas un comportamiento raro, mientras alguien está de vacaciones, o para probar si un asistente es el que está haciendo cierta consulta. El token sobrevive, así que al reactivarla el asistente vuelve a funcionar sin reconfigurar nada.

Revocar una conexión

Revocar es definitivo. Usa el icono de la papelera.

Diálogo de confirmación para revocar una conexión
Revocar una conexión

El asistente pierde el acceso de inmediato y el token deja de servir para siempre. No se puede deshacer: para volver a conectar ese asistente hay que crear una conexión nueva y pegarle el token nuevo.

Nota

Si el mismo asistente está conectado a varias instalaciones de Audara, revocar aquí lo corta solo en esta. Las demás siguen funcionando, y hay que revocarlas una por una en cada instalación.

Cuando el usuario se va

Las conexiones dependen de la cuenta a la que pertenecen. Si desactivas al usuario, sus conexiones de IA dejan de funcionar con él, sin que tengas que revocarlas una por una.

Es lo que quieres cuando alguien sale de la empresa: al dar de baja su cuenta, como explica Usuarios, también se le cierra el acceso a los asistentes que tuviera conectados. Aun así, conviene revisar la pestaña antes de dar de baja a alguien, porque puede haber una conexión que el equipo siga necesitando y que haya que recrear en el perfil de otra persona.